domingo, 19 de mayo de 2013

fontana_otra historia

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otra historia

sucede que recuerdo haber visto

y empiezo a pensar que algo de esto podría darle forma a un momento
sin embargo, esta vez, se que la memoria fragmentada del goce traza el límite
es una extensa y prolija, además de abstracta, escena
donde aparecen cuerpos, y otros cuerpos, interrumpidos por silencios, donde los pasos retumban con fuerza
aplaudo
la acción es trivial y el texto resulta inútil
cuando la obra termine hasta los espectadores vamos a estar desnudos
cuesta celebrar, y no hay euforia, nadie pide por el autor

hay un texto cerrado, que no es un argumento
en el que llama la atención la frecuencia con que las palabras desaparecen
imagino que esto un día, un día feliz, se acabará, nada ni nadie habrá sido para algo
solamente serán imágenes desde los espejos, silencios en el papel
si hay ruidos afuera, son actores que hablan
personajes títeres muñecos monigotes marionetas espantajos,
me detengo en esos susurros mínimos con la curiosidad de un entomólogo, creo ver
quiero creer ver en esos gesto de caer en el abismo una monótona repetición de lo irremediable

me rasco la cabeza desconcertado mientras escucho los ecos del desgarramiento y me fascino como quien asistirá a la cita
me acerco a la partida
no hay ya lógica ni espacio ni tiempo sin una ruta
acá no hay conflicto sino la puesta de una imagen
las imágenes no pretenden que creamos lo que cuentan, sino que actuemos como si lo creyéramos, es una puesta en escena, la puesta de una comedia
en la que no hay ni título, solamente pura mímica en el escenario, sin palabras, no hay lamentos, sí onomatopeyas, tal vez algunas risas esporádicas, intermedios de silencio, simples movimientos oblicuos que fascinen a la mirada dando profundidad a la estupidez disfrazada de simplicidad de la percepción, que está allí haciendo de los días, días dichosos, mentiras felices entre los escombros inclasificables de un metro de altura, en lo que no hay diferencia entre una mancha y un actor en movimiento, que después de la catástrofe, encuentra el presente arropándolo como una mortaja de materia densa
ni siquiera tiene sexo

dos apuntes más, siempre falta algo,
advierto que, aunque desaparezca la acción, estar en el mundo es peligroso, hay peligro de muerte
es mejor manejarse con imágenes, todo es filmable, las imágenes hacen del mundo un gran espectáculo, una gran puesta en escena, llena de brillo y color, con millones de extras contratados, aferrados a objetos y momentos minúsculos, insignificantes, en un giro panorámico se los ve en cámara lenta, con una distancia focal larga y con una música de fondo que pretende ser rigurosamente fiel a las didascalias de una comedia paupérrima en la que no queda nada oculto, pura acción física sin piedad,  todo está desnudo, después, al final
el guión técnico es muy preciso en cuanto a tiempos y acciones mecánicas, está lleno de notas

siento una puntada en el estómago
por la que se vislumbro el abismo sin fondo
una inspiración y una expiración profunda de simplicidad asfixiante
cerrando los ojos ante las imágenes, cerrando los ojos ante el recuerdo de las imágenes, no inventando de modo permanente imágenes de cosas, y hechos de los cuales no podía haber imágenes, las cosas son como son
viendo bajo la superficie de las imágenes se llega a los cuerpos, con espesor, sin pudor y sin vergüenza
también pienso que de noche se comprende lo que sobra y la experiencia del cuerpo es el modo de tener un mundo, un mundo propio y un actuar
una versión grotesca, lúcida y  merecida, justa, correspondiente, consiguiente, consecuente

finalmente,
lo dijo gonzalez: eche veinte centavos en la ranura y vea la vida color de rosa
por eso mismo siento la necesidad de un último recorrido
de una última cita con la memoria, pobre, vieja, deformada, y mugrienta
voy a ver una película sobre la partida,
está ordenada en cinco actos con cinco partes cada una en los que se desarrollan cinco acciones, sin persecuciones,
hicieron desaparecer casi todo de la escena
hay: sólo sillas,
hay: una luz débil, y murmullos con instrucciones en off, hay palabra y sonido, voz y música,
hay imágenes: ojos ante el espejo, personajes en penumbras,
hay personajes: tipos y tipas que ofrecen una historia llena de lagunas y de lugares comunes y objetos siempre innecesarios,
para el final lo mejor, una situación mínima, lo que nunca sucederá, en el borde de la nada,
la espera,

ahora sí, para terminar,
para qué armar bolonqui sobre la vida y la muerte, el universo y todas esas cosas, con los trastornos sin importancia de una parodia, son línea a línea una bobada,
se ve, se oye, una fiesta casi idiota y tragicómica y grotesca, otra esperanza remota de vida miliunanochesca, con la filosofía poco se goza,
solamente causara un dolor de cabeza

y, otra vez, el presente

alejandro fontana